Iban ya 4 meses de viaje, de casa en casa, viviendo sólo...
No quiero decir que vivir sólo sea malo, pero siempre está mejor una buena compañía. Esta semana hice la mundaza a mi nueva casa (literalmente nueva, obra negra), donde voy a vivir con un gran amigo que se llama Augusto.
Es la primera vez que veo el mar desde mi ventana, estoy muy feliz!
Lo que más me emociona es poder volver cocinar para mis amigos y las personas cercanas y no sólo en el restaurante. Esa es la parte de la cocina que más me motiva: poder invitar a mis amigos a comer a mi casa, a tomarse una cerveza o un vino.
Están todos invitados!
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